
La familia es el mayor regalo del Espíritu; sin embargo, en el ritmo acelerado de la vida, muchas veces perdemos su verdadero valor. La falta de una visión en la pareja, la confusión sobre nuestros roles, la idea errónea de que el dinero lo solucionará todo y la fisura en la comunicación nos llevan a un caos que nos afecta profundamente, especialmente a nuestros hij@s.
Yo misma viví ese caos. Sé lo difícil y doloroso que es sentir que todo se desmorona, ver cómo, dentro de la misma familia, cada un@ parece vivir una realidad distinta, sin poder entenderse ni encontrarse.
No me daba cuenta de cuánto había dejado de crecer, de sentir y de amar realmente. Hasta que inicié un viaje hacia mi interior, guiada por una línea de crecimiento que me está permitiendo dimensionar una nueva realidad de Dios en mi vida, comencé a sanar mis heridas y a resignificar las relaciones.
Como familia hemos enfrentado desafíos profundos que nos han puesto a prueba; sin embargo, ha sido la presencia del Espíritu y nuestra disposición a aprender juntos lo que nos ha permitido crecer y transformar lo que necesitaba ser sanado.
Este taller es una oportunidad para compartir contigo herramientas, reflexiones y una visión clara para que aprendas a vivir en armonía, plenitud y felicidad junto a tu familia.
Hoy puedo decirte La Restauración de La familia no solo es posible, sino necesaria para la humanidad.
Te invito a encender junt@s esa chispa Divina que llevamos dentro y reflejarla en nuestras vidas, nuestras relaciones y nuestra familia. Seamos testigos vivos del amor que transforma.
Llegando a mis 40 años llegue a un punto en el cual me sentí confundida e insatisfecha con los resultados que tenía en mi vida, mi mecanismo de defensa era la reacción, estuve enojada conmigo misma y me costaba reconocer que estaba cansada y que no era feliz, viviendo en una rutina.
Aun teniendo “Todo” sentí que me faltaba algo más, esto me llevó a experimentar una angustia existencial que se tradujo en un vacío espiritual y en mi búsqueda en diferentes líneas de crecimiento encontré muchas respuestas que no fueron suficiente para trascender los escenarios de vida. Intentando resolver mi economía y expandir un mensaje , inicie otra búsqueda que me condujo a encontrar un guía que me mostró el camino para aprender a caminar, recordar quien soy y cual es mi propósito de estar aquí y ahora.
Soy Rosa Maria Andino, estoy aprendiendo a construir una nueva realidad, una vida en coherencia recordando que me debo a lo sagrado y lo Divino, mi familia es mi mayor tesoro que me inspiran a ser cada dia mejor y continuar construyendo como mujer, hija, compañera, madre,hermana tía, amiga, esto me permite ahora acompañar a otras mujeres a Recordar su Grandeza y vivir en plenitud, gozo, disfrute.